
Los decretos del 29 de julio de 2026 modifican profundamente la manera en que los hijos influyen en el cálculo de la pensión. Declarar a sus hijos ya no sirve únicamente para acumular trimestres adicionales: la reforma actúa directamente sobre el número de mejores años considerados para el cálculo de la pensión base. Ignorar esta declaración es aceptar un modo de cálculo menos favorable sin siquiera saberlo.
Reducción del número de mejores años: el mecanismo que los asegurados subestiman
El régimen general calcula la pensión base sobre los 25 mejores años de salario. Desde los decretos de julio de 2026, un hijo declarado reduce este cálculo a 24 mejores años. Con al menos dos hijos, el cálculo pasa a 23 mejores años.
Concretamente, los años menos remunerados quedan fuera del cálculo. Para un asegurado cuya carrera incluye períodos de tiempo parcial o desempleo, el efecto sobre el salario anual medio es directo y medible.
Observamos que este mecanismo sigue siendo ampliamente desconocido, incluso entre los asegurados que ya tienen todos sus trimestres. La confusión proviene del hecho de que la bonificación por hijos se asociaba históricamente solo a la duración de la cotización. Ahora, el impacto también afecta al monto de la pensión a través del salario anual medio. Un asegurado que ha validado la totalidad de sus trimestres tiene, por lo tanto, un interés concreto en verificar que sus hijos figuran correctamente en su historial laboral.
No declarar a sus hijos para la pensión equivale a permitir que el cálculo se realice sobre 25 años en lugar de 24 o 23, sin recurso automático de la caja.

Trimestres por hijos y carrera larga: lo que cambia el 1 de septiembre de 2026
Hasta esta reforma, los trimestres de bonificación por hijos (maternidad, educación, adopción, permiso parental) no se consideraban como trimestres cotizados. Por lo tanto, no contaban para el acceso a la jubilación anticipada por carrera larga.
A partir del 1 de septiembre de 2026, hasta 2 trimestres de bonificación relacionados con los hijos pueden ser contabilizados como cotizados para la apertura del derecho a carrera larga. El límite es estricto, pero puede ser suficiente para cambiar un expediente de un rechazo a una aceptación.
Tomemos el caso de un asegurado nacido a principios de año que comenzó a trabajar a los 17 años. Le faltan uno o dos trimestres cotizados para alcanzar el umbral de elegibilidad. Antes de septiembre de 2026, sus trimestres de bonificación por educación no cubrían este déficit. Ahora, sí pueden, siempre que la declaración de los hijos sea efectiva en el historial laboral.
Bonificación por educación y bonificación por maternidad: distinguir entre ambas
El régimen general otorga dos bloques de trimestres por hijo:
- 4 trimestres por maternidad (o por adopción), atribuidos a la madre biológica o al padre adoptivo en compensación por el impacto en la vida profesional.
- 4 trimestres por la educación del hijo durante los cuatro años siguientes al nacimiento o la adopción. Estos trimestres pueden ser atribuidos al padre o a la madre, según un acuerdo entre los padres.
- Para los hijos nacidos o adoptados antes de 2010, los 8 trimestres se atribuyen automáticamente a la madre, a menos que el padre presente prueba en un plazo determinado.
La bonificación por educación es la que genera más olvidos. Supone una declaración activa, y los regímenes no la reconstituyen sistemáticamente a partir del estado civil.
Bonificación de pensión por 3 hijos y regímenes complementarios
Más allá de los trimestres, los padres de tres hijos o más se benefician de una bonificación en el monto de la pensión base y, según los regímenes, de la jubilación complementaria. Esta bonificación parental es un porcentaje aplicado directamente sobre la pensión calculada.
La trampa frecuente: un asegurado polipensionado (que ha cotizado a varios regímenes a lo largo de su carrera) declara a sus hijos ante un solo régimen. Las otras cajas no disponen entonces de la información y no la aplican. Cada régimen debe ser informado por separado, a menos que la declaración pase por el servicio centralizado de Info Retraite.
Recomendamos verificar la inclusión en cada historial individual, incluido el de Agirc-Arrco para los empleados del sector privado. La bonificación complementaria obedece a sus propias reglas y umbrales.

Errores comunes y puntos de atención sobre la declaración de hijos para la pensión
La mayoría de las anomalías que encontramos en los expedientes de pensiones relacionados con los hijos se deben a tres situaciones recurrentes:
- Hijos ausentes del historial laboral porque el estado civil nunca se ha transmitido a las cajas. El servicio “Declarar mis hijos” de Info Retraite permite corregir esta falta en un solo trámite, para todos los regímenes.
- Asignación errónea de la bonificación por educación entre cónyuges, especialmente después de un divorcio. En caso de custodia compartida o separación, la distribución de los trimestres de educación puede requerir un arbitraje explícito.
- Adopción no tenida en cuenta por falta de justificante. Los trimestres de adopción siguen un circuito distinto y exigen la presentación de la decisión judicial.
Momento de la declaración
No hay nada que impida esperar a que se acerque la jubilación. Declarar a sus hijos tan pronto como se abre la cuenta de pensiones fiabiliza las simulaciones y evita correcciones de última hora. Un expediente incompleto en el momento de la liquidación puede retrasar el primer pago de la pensión varios meses.
Desde septiembre de 2026, los trimestres por hijos juegan un papel ampliado: cálculo del salario anual medio, acceso a la carrera larga, bonificación de pensión. Cada trimestre no declarado representa un derecho potencialmente perdido, no porque se elimine, sino porque ningún régimen lo reconstituirá por usted. La verificación toma unos minutos en la cuenta de Info Retraite. El costo de un olvido se mide, en cambio, durante toda la duración del pago de la pensión.